Santa Rosa: A la cárcel por matar a un anciano

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Mario Romero fue detenido hace 10 días, después de que el informe de una empresa de telefonía lo ubicara en el lugar y horario del asesinato de Jesús Oviedo.

Mario Omar “Goyo” Romero, único detenido por el asesinato de Jesús Oviedo, perpetrado en el paraje Los Lobos en 2016, fue procesado por “Homicidio criminis causa con alevosía” y enviado al Servicio Penitenciario Provincial. La resolución fue firmada al filo del inicio del martes.

El acusado, de 60 años, fue apresado el pasado domingo 12 de diciembre en su casa de calle Lamadrid, en el barrio Centenario de Santa Rosa del Conlara, luego de que el juez Jorge Pinto ordenara su arresto. Fue después de recibir una pericia de la empresa Claro que arrojó que su celular estaba dentro del rango de cobertura del domicilio de la víctima en el horario en que ocurrió el crimen.

El miércoles 21 de enero de 2016, Oviedo, de 74 años, fue hallado sin vida por familiares y allegados, a unos 100 metros de su vivienda rural, situada a 13 kilómetros de Santa Rosa. Estaba tirado en un pajonal. Tenía un cinto en el cuello: lo habían asfixiado. También tenía golpes en la cabeza y lesiones de defensa en los brazos.

Al margen de lo informado por la empresa de telefonía, el nombre de Romero figuraba en la investigación ya que poco tiempo después del homicidio, un comerciante vecino aseguró haberlo llevado al campo de la víctima para buscar unos chivos. Este testigo dijo que el hombre, en vez de salir de la casa con animales, se retiró cargando unas garrafas. Pero antes de la llegada de este informe de Claro, ni el magistrado ni el fiscal Roberto Silvestre tenían fundamentos suficientes para incriminar a Romero.

Según se supo, otro de los elementos que tomó en cuenta el juez para el procesamiento, fue la declaración de un hermano de Romero, quien aseveró que lo escuchó decir, previo al hecho, que iba a asesinar al anciano porque tenía mucho dinero y se quería quedar con él. Aunque la revelación del familiar del acusado sorprendió, trascendió que hace un par de años que ellos están enemistados.

Los investigadores ahondaron también en la venta de una cantidad importante de novillos que el anciano había realizado antes del asesinato. Una fuente judicial refirió que la víctima obtuvo unos $300 mil por ese negocio, un monto que en ese tiempo era aun más  considerable que hoy y que jamás fue hallado.

Jorge Osvaldo Albet —quien defiende a Romero junto a Orlando Villegas— opinó que la calificación que impuso el juez es “excesiva”. “En los argumentos, Pinto se adelanta a la autoría, cuando hasta el momento no hay elementos suficientes”, expresó.

Respecto al informe de la compañía celular, Albet sostuvo que Romero era de prestar su celular a allegados. Incluso aseveró que el nombre de estas personas se encuentra en el expediente. El informe de Claro “es solo un indicio, yo veo muy poca prueba directa”, refirió el letrado. 

(El Diario de la República)

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