Absolvieron a un hombre acusado de abusar de su nieta

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Aunque el fiscal solicitó 4 años y 8 meses de cárcel, el tribunal resolvió otorgarle el beneficio de la duda.

Este jueves por la tarde, el tribunal de la Cámara Penal 1 de San Luis, integrado por José Luis Flores, Silvia Inés Aizpeolea y Jorge Sabaini Zapata, resolvió absolver por el beneficio de la duda a Á.M.O., de 66 años. El hombre estaba imputado por “Abuso simple” en perjuicio de su nieta quien al momento del hecho, que ocurrió en 2015, tenía 6 años.

La Fiscalía de Instrucción había solicitado que el imputado fuera condenado a 9 años de prisión, pero ayer el fiscal de Cámara 2, quien subroga en la Cámara Penal 1, Fernando Rodríguez,  solicitó que lo condenaran a 4 años y 8 meses. El funcionario alegó y consideró como contundentes los resultados de las pericias realizadas mediante la Cámara Gesell a la víctima. Allí la niña pudo expresar situaciones en las que su abuelo “le besaba el cuello” y “le tocaba sus partes íntimas”. Además, aseguró que el informe certificaba que la nena optó por contarle los hechos a su niñera ya que “explotó, porque no daba más y producto de esto quedó con una vivencia crónica de lo sucedido”.

Explayándose en los argumentos, Rodríguez citó la testimonial de M.O., hermana del acusado, quien lo señaló por haber abusado sexualmente de ella cuando tenía 15 años. Por ese motivo, la mujer recordó y relató que decidió irse de la vivienda que compartía con él y su familia durante su niñez y adolescencia.

Firme en su pedido y sosteniendo que el acusado era el autor material, el fiscal argumentó que la edad de la víctima, la convivencia que mantenía con su abuelo, las reiteraciones de los abusos y las circunstancias de los mismos también debían ser considerados por el tribunal como agravantes a la hora de la sentencia.

Durante la ronda de alegatos, que se extendió por más de una hora, el defensor de Niñez y Adolescencia, Luis Privitera, coincidió con lo expuesto por el fiscal Rodríguez y rescató de la Cámara Gesell “las certeras declaraciones de la niña, ya que pocas víctimas de esa edad pueden expresar una situación de esa índole con claridad”.

Remarcó que desde su criterio “no cabía ningún tipo de dudas” de que el acusado era culpable, basándose en los testimonios de la tía de la niña. A ella la víctima le expresó sobre los tocamientos que sufría por parte de su abuelo y redundó en el antecedente de la declaración de la hermana del imputado.

Finalmente, el defensor oficial Esteban Sala durante su alegato sostuvo que la causa estuvo rodeada de “dudas e incertidumbres” ya que no existía la claridad suficiente como para condenar a su defendido.

Refirió que en principio la única fuente clara de lo sucedido había sido la niñera de la víctima a quien ella le expresó lo ocurrido. Mencionó que tal indicio generó “serias inconsistencias que no quedaron del todo claras, ni comprobadas bajo los detalles certeros de cuándo, dónde y qué pasó durante la presunta situación de abuso”.

Citó también el informe de Cámara Gesell y mencionó que el documento detalla en términos generales que la testimonial de la niña “presentaba escasos indicadores de validación de vivencia de abuso sexual”. Dijo que además la narración de la niña “se presenta confusa en cuanto a los detalles y es un tanto estructurada, por lo tanto dificultaría la validación del mismo. Esto es textual de la pericia”, alegó el letrado.

En todo momento Sala se aferró al documento de esa pericia. Dijo que está certificado que cuando la psicóloga entrevistó a la presunta víctima, aseguró que esta no se mostró molesta con el abuelo en ningún momento y que no hubo ningún impacto emocional al hablar de la situación. En conclusión, el letrado calificó al relato como “pobre” entre las situaciones analizadas por la profesional. Sobre ello, opinó que un niño de esa edad podría haber tenido la capacidad de haber expresado lo sucedido.

Por último, hizo alusión a una fotografía tomada en octubre de este año de la que detalló que allí ve a su defendido, a la nieta (la presunta víctima) y a la madre de ella compartiendo un almuerzo. “No me queda clara la situación porque entiendo que nadie habría forzado a la madre de la niña a revincularse a la familia, pero el contexto me genera dudas”, dijo Sala.

Al finalizar, solicitó la absolución del acusado. Resolución que minutos después se hizo efectiva.

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